Fuerteventura es una isla del Archipiélago
Canario, conjunto volcánico situado en el sector
centro oriental del Atlántico, al NO del continente
Africano.
La actividad volcánica no es, ni ha sido nunca,
continua. Los períodos eruptivos abarcan desde
el Mioceno
hasta hace unos pocos miles de años. La Isla
adquiere su configuración actual durante el Plioceno
- Pleistoceno .
De los materiales que afloran podemos establecer una
primera separación entre los que formaron el
zócalo insular (Complejo Basal )
y aquellos otros, de naturaleza basáltica, originados
por las etapas volcánicas subaéreas.
El Complejo Basal, presente en el sector centro-occidental
de la Isla (Macizo de Betancuria, Barranco de Ajuí
y algunos afloramientos en la zona sur de Tostón-Cotillo
y el Valle Central, al sur de Tuineje), lo forman un
conjunto de rocas sedimentarias, plutónicas ,
subvolcánicas y volcánicas submarinas.
Los materiales sedimentarios pertenecen a la corteza
oceánica, asignándoseles una cronología
de 100 m.a. (Cretácico )
muy anterior al magmatismo canario y coincidente con
los comienzos de la apertura del Atlántico, apareciendo
fósiles de este período en algunos puntos
del Barranco de Ajuí.
La antigüedad del Complejo Basal implica una
mayor exposición a la erosión. Este hecho
y el que haya estado un largo tiempo bajo el nivel del
mar, determinan una topografía muy suavizada
de lomos redondeados
y una red de barranquillos que desembocan en la costa
occidental.
Existen afloramientos de rocas traquíticas
y fonolíticas ,
que atraviesan los basaltos antiguos. Generalmente se
trata de pitones o subvolcanes, por ejemplo Tindaya.
En Cofete existe un afloramiento de traquitas bandeadas,
similares a las de Tindaya .
Las traquitas son rocas empleadas en la construcción
de edificios. En el Valle de Aguacabras se pueden observar
fonolitas verdes. En el Valle Central existe otro afloramiento
de fonolitas, cerca del Malpaís Grande.
Las primeras coladas subaéreas quizás
se remonten a unos 20 m.a., pero las dataciones más
precisas nos indican una edad de 17 m.a.
Los períodos volcánicos se agrupan en
cuatro Series o, lo que es lo mismo, en dos Ciclos Volcánicos
y el Vulcanismo Reciente.
La Serie I (Serie Antigua o Primer Ciclo Volcánico),
formada por coladas muy antiguas (Mioceno), está
bien distribuida por toda la Isla. Esta primera etapa
efusiva abarca un período comprendido entre los
-17 y -12 m.a. En este dilatado episodio tienen lugar
erupciones basálticas fisurales que dan origen
a grandes edificios tabulares, formados por el apilamiento
de miles de coladas.
El aspecto de estas primeras formaciones volcánicas
subaéreas es inconfundible, constituyen los edificios
volcánicos más altos pese al intenso proceso
erosivo que los ha desmantelado. La Península
de Jandía es uno de estos edificios aislados
que se formaron por el apilamiento de miles de coladas,
con una gran abundancia de diques
que cortan la formación. La actual península
fue una isla independiente que se conectó al
resto de Fuerteventura por un istmo más reciente
y de escasa altura.
Los apilamientos de coladas forman fuertes escarpes,
suavizados por los derrubios de piedemonte
y seccionados por la progresión de los barrancos
que dan lugar a mesas, cuchillos y cerros aislados.
Quizá lo más típico en el modelado
de la Serie Antigua sean los valles en U, algunos de
los cuales han sido posteriormente rellenados por materiales
de erupciones mucho más modernas que modificaron
la topografía preexistente (Pozo Negro, Barranco
del Valle de la Cueva, ...).
Después de un largo período de reposo,
la actividad volcánica se reanudó hace
unos 5 m.a. con erupciones que llegan casi hasta nuestros
días (0,01 m. a., Pleistoceno). En esta etapa
efusiva se distinguen dos períodos (Series II
y III o Segundo Ciclo Volcánico). La Serie II
ocupa una gran superficie en la zona centro y norte
de la Isla. Se caracteriza por formaciones volcánicas
de morfología mucho más suaves que las
anteriores; sus lavas recorrieron amplias zonas formando
llanuras. Asociada a esta Serie basáltica se
encuentra, normalmente, una potente costra caliza (caliche
,
cubierta en ocasiones por suelos arcillosos. Esta costra
de caliche, carbonato cálcico -CO3Ca-, indica
la existencia de unas condiciones climáticas
más húmedas que las actuales. Esta Serie
y la III, distribuida fundamentalmente por la región
NE, va asociada a coladas muy fragmentadas que condicionan
un grado de pedregosidad muy alto.
La Serie IV o Vulcanismo Reciente, de pocos miles
de años, agrupa las últimas erupciones
en Fuerteventura. Las lavas procedentes de estas erupciones
originaron los llamados «malpaises» .
Los más importantes están en el norte
y centro de la Isla.
En la zona norte, la más reciente, se extiende
un malpaís formado por lavas arrojadas por los
volcanes de Montaña la Mancha (151 m.), Montaña
San Rafael (117 m.) y Bayuyo (269 m.) .
Cabe destacar, entre Lajares y La Oliva, el llamado
Malpaís de la Arena, arenas y lavas procedentes
de la Montaña de la Arena .
En el interior, entre Tiscamanita y Tuineje también
se han producido erupciones recientes que formaron el
Malpaís Chico, procedente de la Caldera de Gairía
(461 m.) ;
y el Malpaís Grande ,
de la Caldera de la Laguna (301 m.) ,
Caldera de Liria (254 m.), Caldera de los Arrabales
(242 m.) y la Caldereta.
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